libros que leí en el otoño que nunca existió

libros que leí en el otoño que nunca existió

Mis veintiséis años, la mala manía de la nostalgia, mi primer contrato indefinido, el no llorar de los árboles para llorarlo todo en este diciembre helado, mi crisis existencial que es un tornado en el que a veces consigo coger aire y que la mayoría del tiempo me arrasa, un Valladolid radiante de felicidad, el calor asfixiante que alumbró mis velas en pleno octubre y mientras tanto también Escandar Algeet, María Sotomayor, George Orwell y Virgina Woolf:

 

 

1. LA RISA FÉRTIL – ESCANDAR ALGEET: él se enamoró de la poesía de mano de Benedetti y yo gracias a él, qué decir si todo lo que dice rebosa humildad, bondad, intimidad y verdad, la risa de este libro quizás es fértil por todas las lágrimas que derramé leyendo, lágrimas de fénix, de las que curan sangrando.

 

“la risa inútil y vana
la fugaz risa
la risa que no vale nada
y sin embargo arrasa
tu risa la suya la vuestra risa
de flor y carcajada
la amarga risa dulce de río
y ríes en un rizo
de fuerza y ganas
la risa fértil
que hace de la mierda abono
y de la muerte: semilla
salvaje en su melodía de tempestad
y fuego lento
adentro del pecho nos late
afuera la voz y el viento
nos gritan
¡hay una niña que nace!
por la vida, mi amor, por la vida.”

 

 
2. LA PACIENCIA DE LOS ÁRBOLES – MARÍA SOTOMAYOR: otro disparo al alma, ha sido un otoño de arrasarlo todo desde dentro para volver a sembrar, este libro es un duelo por la pérdida de aquellos que dieron su vida por nuestra risa, nuestras raíces, los robles que nos sostuvieron en pie cuando ni siquiera sabíamos que estábamos cayendo, y caímos tanto cuando los perdimos que por fuerza tuvimos que aprender a volar.
 
“querido cisne, árbol, abuelita mía
por qué no sales ya del cuadro
por qué es tan dura la enfermedad
por qué no tengo la dureza del invierno
para troncharte el cuello
que no todo es hermosura
y decirle a mamá que no pasa nada
que los tiempos de la memoria
terminaron tapándose los ojos en un desmayo
a base de tu espalda jorobadita de mujer cansada
que el árbol tiene nombre de árbol
piernecitas frías
y la muerte por delante es una increíble paciencia antigua
en este nuestro sentir de árboles   míos   míos no”
 
 
3. CONTRA EL SILENCIO – LUNA MIGUEL, IRENE X, ELENA MEDEL, ESCANDAR ALGEET Y ANA PÉREZ CAÑAMARES: huele a clandestino y en él reflejada la belleza pura de las palabras, nunca tanta metáfora tan bonita tanta vida, antología de amor, dolor y revolución. y muy especialmente se me ha anclado “La muerte de una polilla” de Luna Miguel.
 
 
4. UNA HABITACIÓN PROPIA – VIRGINIA WOOLF: dice Escandar que ser valiente en un mundo de hombres es ser mujer, y cuánto mundo y cuánta historia y tantas pocas mujeres, y tantas pocas palabras, Virginia fue una por encima de todo, mujer valiente, mujer llena de vida, mujer llena de verdades, mujer abriendo camino a todas las mujeres, mujer, mujer, nunca una palabra tuvo tanta fuerza, mujer orgullosa de ser mujer, mujer en un mundo de mujeres, cómo no sentirse agradecida cuando escribo esto desde mi habitación propia y nunca como ahora tuvo tanto valor para mí.
 
 
5. REBELIÓN EN LA GRANJA – GEORGE ORWELL: qué triste que los cerdos siempre estén en el poder, qué triste que seamos, como sociedad, tan manipulables, qué pena que esto que se escribió hace más de cincuenta años siga tan vigente hoy.
 
 
“Nunca habían visto que los animales se comportaran de esa manera, y el repentino levantamiento de criaturas a las que estaban acostumbrados a golpear y maltratar con impunidad les hizo temblar de miedo.”

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