• Diario

    El retrovisor

    🕐 Average reading time: 1 minute(s) Sigo yendo a verte a un pueblo que no recuerdo haber pisado nunca de tu mano. Un beso lanzado a un trozo de mármol helado, el repasar tus fechas y tu nombre labrado con mi dedo índice, a tu lado (a vuestro lado) un ciprés siempre perenne que nunca podrá hacerte sombra, y yo que cada vez que voy me pregunto por qué este bosque de cipreses en todos los cementerios. La primera parte de mi vida, el primer acto de esta tragicomedia, siempre tendrá olor a helado de fresa y nata, a tu colonia, a mis chuches preferidas que me traías a la…