Relatos,  Wordtober

Meriggiare

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"Sólo os ruego -dijo el árbol centenario antes de morir- que dediquéis mi madera a papel para libros y no a mástiles para banderas."
- Neorrabioso

El sol haciendo un ángulo recto con la tierra, en su punto álgido. Le observo resguardada bajo la sombra de un roble que me abraza con sus extremidades enraizadas, con el hueco exacto para mi espalda, sentada a sus pies, con sus hojas pasando cada página del libro que sostengo, con sus flores adornándome el pelo mientras el sueño me vence con el arrullo de una leve brisa entre sus ramas. Yo, apenas una niña entonces, había encontrado un refugio.

Los años pasaron y empecé a asomar al mundo en vez de refugiarme, me alejé de esa ciudad durante demasiado tiempo, olvidé muchas caras y algunas calles. Cuando volví a que mi roble me sostuviese, vestida de negro, con la tristeza asfixiándome, con un viejo cuento, que leía y releía desde pequeña, bajo el brazo buscando sombra, mi refugio había desaparecido, el sol quemaba la tierra convirtiéndola en un secarral asfixiante. Como tumba un tocón, sobre el que dejé mi libro abierto boca abajo, y me alejé, esperando que algún día volviesen a brotarle flores .

Meriggiare: del italiano, descansar bajo la sombra durante las horas más calurosas del día.

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